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Hermandad de la Stma. Virgen de la Soledad |
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RESIDENCIA CANÓNICA:
Tiene su sede en la iglesia
parroquial de San Miguel. Comenzó su construcción en el siglo XV, finalizando
hacia el año 1500. Fue concebido para el asentamiento en la ciudad de Guadix de
la Orden de los Dominicos, que permanecerán hasta las desamortizaciones del
siglo XIX. Del templo destacan sus cubiertas mudéjares, sobre todo la del
presbiterio.
HISTORIA:
Esta cofradía está documentada
ya en el siglo XVI, conservándose documentos desde 1585. Precisamente en el
documento fechado el 5 de junio de 1585 se da noticia de la reunión de los
hermanos mayores de la cofradía con objeto de tratar el tema de la posible
instauración en la ermita de San Sebastián de una cofradía, que se denominaría
"de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad de Nuestra Señora". El acuerdo ya
había sido tomado en el mes de marzo. Los asistentes opinaban que la existencia
de dos hermandades con el mismo nombre perjudicaría a ambas, máxime cuando la
Cofradía de la Soledad contaba ya en la época con 200 hermanos; por este motivo
elevaron una petición a la autoridad diocesana para que impidiese tal acto. Este
documento nos permite comprobar la importancia y raigambre que tenía ya esta
hermandad a finales del siglo XVI.
Las primeras constituciones
que se conocen datan del 12 de marzo de 1617, siendo la finalidad esencial el
culto a la imagen de Nuestra Señora de la Soledad. Desde tiempo inmemorial, el
emblema de la hermandad es un corazón atravesado por una espada, tomado según Amezcua Morillas, del momento en que el anciano Simeón, cuando Jesús fue
presentado en el templo, anuncia a María que una espada de dolor atravesaría su
corazón.
La cofradía arraiga pronto en
el barrio de San Miguel. La devoción que los "sanmigueleros" sentían por la
imagen se constata a mediados del siglo XIX, cuando se decide suprimir el
convento de Santo Domingo debido al traslado de los frailes tras la
desamortización de Mendizábal. La autoridad eclesiástica pretende trasladar la
imagen al convento e iglesia de la Concepción; los vecinos, mediante varios
centenares de firmas, pidieron que la cofradía se instalase en la iglesia
parroquial de San Miguel, aduciendo la gran devoción que la imagen despertaba
entre los habitantes del barrio.
Durante la segunda mitad del
siglo XIX, esta cofradía mantiene una gran rivalidad con la del Santo Entierro,
repartiéndose ambas la ostentación, el lujo y las personas cultas de la ciudad.
Durante estos años, Nuestra Señora se ve acompañada en su desfile por la imagen
de Santa María Magdalena, en recuerdo del hecho evangélico en virtud del cual
María Magdalena estaría junto a María de Nazaret en el difícil momento de la
Pasión.
La Guerra Civil también
afectaría a esta hermandad; de entrada es necesario encargar una nueva imagen al
maestro cordobés Ruiz del Olmo. En 1954 se reparten por el barrio de San Miguel
unos pasquines, en donde se anima al vecindario a que participase en la
"reorganización de una de las cofradías más antiguas de Guadix". Sus impulsores,
entre otros, fueron: el párroco don José Vílchez y don Antonio Rodríguez
Castillo. En verdad la empresa no resultó difícil, ya que un año se pudo reunir
la mayor parte del ajuar imprescindible para realizar su estación de penitencia:
trono, música, insignias, manto de misericordia, etc.
Para
llevar a buen puerto esta tarea se contó con numerosa ayuda de los parroquianos
y de los accitanos en general.
Con las aportaciones
particulares de plata (vasos, cucharillas, sortijas...) se realiza el escudo de
la Virgen, en plata cincelada, obra de los orfebres accitanos Hermanos Baca.
Mientras tanto, el trono se le encargó al maestro granadino Carlos Rodríguez
Traveset. En cuanto al manto, lleva bordadas 400 estrellas en hilo de oro con el
nombre de los donantes en el reverso.
La primera salida procesional
tras la Guerra Civil tiene lugar el Viernes Santo de 1955, a las once de la
noche, acompañada de 75 cofrades. Dos años más tarde se fundan las Damas de la
Virgen, rama juvenil del cuerpo de camareras. Los muchachos, deseosos de ofrecer
a su Virgen lo mejor, fundarían en 1974 la cuadrilla de costaleros de la
Soledad, convirtiéndose en pioneros de esta práctica en la Semana Santa
accitana.
TITULAR:
La imagen es de vestir, obra
del maestro cordobés Amadeo Ruiz del Olmo, restaurada por José Manuel Bonilla
Cornejo en 1989. Iconográficamente representa el momento en el que María queda
sola tras el entierro de Jesucristo. La Virgen aparece en pie, con las manos
juntas, solitaria, con evidentes signos de sufrimiento psíquico y de
abatimiento, mientras que un mortal silencio sella sus labios. El vestido y el
manto son elementos que completan esta descripción patética de Nuestra Señora.
CULTOS:
Cultos cuaresmales.
ESTACIÓN DE PENITENCIA:
Desde tiempo inmemorial, esta
cofradía realiza su estación de penitencia en la tarde-noche del Viernes Santo.
Sus cofrades visten túnica negra, cíngulo y botonadura amarilla, capa negra con
vueltas en oro y capillo amarillo. Su "paso" es tallado en madera formando los
respiraderos, obra de Antonio Moreno Carrasco, y un canastillo, obra de Castillo
Lastrucci, cedido por la Archicofradía de la Virgen de las Angustias. La
cofradía utiliza un juego de dalmáticas para los ciriales que acompañan el
"paso", que datan del siglo XVI.
Sin lugar a dudas, el momento
de máximo interés coincide con el encuentro con la Hermandad Sacramental del
Santo Sepulcro en el barrio de San Miguel.
Cincuenta años del más cumplido gozo
tras de siglos de amor bien ofrecidos,
nos traen ante tu rostro, más que hermoso,
para mirar tus ojos doloridos.
"Esos tus ojos misericordiosos"
vuelve a nosotros, ante ti postrados
como hijos devotos y amorosos
y cofrades en tu mirar prendados:
pues no existe desolación y duelo
que, tras una sencilla Avemaría,
no encuentre en ti su paz y su consuelo.
Nadie está solo en ti, Soledad nuestra,
pues eres tú la suave compañía
en que el Divino Amigo se nos muestra.
M.A.
JUNTA DE GOBIERNO:
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